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LA SEMILLA 25 DE AGOSTO DE 2013

APUNTE PASTORAL

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová esta su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace prosperará”. Salmo 1:1-3.

Todo el mundo desea el éxito, pero solo unos cuantos saben lo que realmente significa. Casi nadie lo define en términos personales. La mayoría de las personas tiene una idea confusa de lo que es el éxito. Lo asocian vagamente con la acumulación de dinero, con una abundancia de bienes materiales o con el progreso en el trabajo. Guardan un gran respeto por quienes han alcanzado elevadas posiciones dentro de su profesión o la sociedad. Está bien que así sea. Pero este éxito solo se refiere a áreas específicas. Por ejemplo, ¿puede considerarse que una persona ha triunfado en todos los aspectos de la vida si ha acumulado una fortuna, pero se ha vuelto un desdichado neurótico que le hace la vida imposible a su familia, a sus asociados y a sus compañeros de trabajo? Sería una persona infeliz en verdad, y aún cuando hubiera logrado el éxito en un área específica, difícilmente podría afirmarse que hubiera triunfado en la vida. Es una idea común considerar que ese éxito estriba en “la fama y la fortuna”, pero este puede resultar un concepto engañoso.

El triunfo no puede medirse con los valores de alguna otra persona. Es una cuestion sumamente personal. Lo que el éxito significa para su vecino puede carecer de significado alguno para usted.

Puesto que todos tenemos distintas personalidades, así como diversos potenciales, habilidades, valores y normas, resultaría ridículo considerar que el éxito de otra persona es igualmente válido para uno. Puede usted admirar, respetar y hasta honrar a quienes han realizado lo que se propusieron hacer, pero no debe comparar su triunfo específico con lo que usted desea lograr. Si lo hace, estará relacionando sus propias metas con los esfuerzos de ellos y no con los suyos.

¿Cómo puede definirse el éxito en términos personales? Son muchas las definiciones, pero aquella de la cual usted derivará el máximo beneficio es la siguiente: El éxito radica en alcanzar una meta personal. Esta definición lo abarca todo e incluye cualquier acción exitosa. Desde manejar un automóvil hasta forjar un imperio financiero o ganar una guerra. Cualquier objetivo personal que usted haya logrado es un triunfo personal.

Cierto hombre muy próspero, quien llevaba muchos años trabajando en una imprenta, decidió que quería cambiar de vida y convertirse en un locutor de radio. Consideraba que su peronalidad y sus capacidades se adaptaban más al campo de la radiodifusión que al trabajo que desempeñaba en la imprenta. Investigó el asunto a fondo y tomó una decisión: convertirse en locutor constituía su meta personal. Se sometió a un periodo de entrenamiento y consiguió su primer trabajo y alcanzó por lo tanto su meta personal; es decir se transformó en aquello que quería convertirse. Después se propuso obtener un puesto directivo dentro de la radio. Se preparó y luchó por ello y también alcanzó esa meta. Nuevamente triunfó. Más tarde decidió que quería encabezar un programa especial en el que pudiera entrevistar a personas de todas las esferas sociales. Lo logró, alcanzó su meta personal. Ahora decidió introducir un nuevo cambio en su vida, convertirse en maestro en el campo de las comunicaciones. Actualmente se está desenvolviendo mejor que nunca dentro de su nueva vocación.

Este hombre tuvo fe en Dios, en sus capacidades y trabajó para alcanzar sus metas. Estuvo dispuesto a realizar cambios constructivos para progresar. El sabía lo que quería. ¿Sabe ustes qué es lo que quiere en la vida? ¿Conoce su destino en Dios? Esta es una buena semana. Los bendigo.

LA FAMILIA

Los adolescentes que se encuentran en la transición entre la niñez y la condición de adulto, necesitan que se les permita auto aumentarse el tiempo libre durante estos años, de modo que esté lista a desprenderse del hogar en calidad de un adulto joven, responsable y auto disciplinado. Sin embargo, lo que un padre debe mantener presente continuamente es el hecho de que el deseo de un hijo por obtener libertad está siempre adelantado en relación con su capacidad para hacer uso de esa libertad. Finalmente, es el padre, y no el hijo, quién debe determinar la cantidad y la calidad de libertad que su hijo o hija que se encuentran en el proceso de maduración deben tener.

Esto es especialmente cierto en relación con el sexo opuesto. Nuestra cultura coloca una carga intolerable sobre los jóvenes en esta fase de su vida. Ellos no tienen verdaderamente experiencia del poder de las fuerzas sexuales que se están despertando en su ser. Tienen solamente una breve vislumbre de la seriedad y alcance de la relación entre un hombre y una mujer. Y sin embargo les permitimos estar juntos, con muy poca o ninguna vigilancia, sin siquiera haberles instruido en lo más elemental. Precisamente en el tiempo cuando necesitan desesperadamente reglas e instrucciones definidas, los dejamos libres y casi sin reglas.

La confianza no es algo que uno dispensa libremente, como la limonada, con el fin de fomentar un sentimiento de unión. La confianza se basa en la experiencia sólida, no en las emociones. Usted ni pensaría en “confiar” en su hijo que acaba de terminar un curso de química elemental, y que desea ser médico, para que realizara una operación. Su confianza sería prematura y mal basada. El “confiar” en jóvenes con los explosivos potenciales del sexo, el lanzarlos completamente a sus expensas, sin salvaguarda, reglas ni restricciones, es tan necio como colocar un bisturí de cirujano en manos de un estudiante pre-médico. Esto no es confianza, sino irresponsabilidad necia y dañina.

PRINCIPIOS PARA UNA VIDA TRIUNFANTE

¿Qué porción de la vida desea tener? ¿Cuáles son sus límites? Según su propia opinión, ¿Qué es lo que usted merece? Para contestar adecuadamente estas preguntas, debe practicar el estar conciente de estos principios:

1. Su propio valor: La dignidad que tiene como creación de Dios, hecho a Su imagen.

2. Su identidad con Cristo, al ser restaurado al lugar correcto ante Dios, donde no hay nada que le condene ni le intimide.

3. Sus deseos de ser, tener y hacer lo que Dios quiere, y el entendimiento de que esos son los deseos de Dios expresados por medio de usted.

¿Cuáles son los límites de Dios dentro de usted? ¿Cuál es el valor que Él tiene viviendo en usted? ¿Qué es lo que Él se merece, al vivir en usted? ¿Cuánto es demasiado para Él?

¿Acaso puede Dios ser separado de Su poder cuando viene a morar en usted? ¿Acaso es Dios diferente en usted de lo que piensa que fue en la Biblia? ¿Perderá Su poder y Sus posibilidades milagrosas por vivir en usted? ¿Cuánta de la bondad, de la abundancia, y de la hermosura de este planeta va a permitir a Dios compartir con usted cuando Él venga a vivir en su vida?

¿Acaso limitará a Dios a la medida de la opinión que tiene de sí mismo? ¿O medirá la opinión de sí mismo según la medida de Dios en usted? La versión Nácar – Colunga de la Biblia dice en Lucas 17:21: el reino de Dios está dentro de vosotros, El reino de Dios es todo lo que Dios es, en su naturaleza, su fuerza, su amor, su salud, su riqueza, su abundancia, su habilidad, su virtud, su justicia y su vida. Todo eso se encontrará dentro de usted al permitirle a Dios venir a morar en su vida.

EL MENSAJE DOMINICAL

Tema Principal: LA SANGRE DE JESUCRISTO NOS LIMPIA DE TODO PECADO.

Texto Principal: 1 Juan 1:7; Efesios 1:7; Mateo 26:28-29.

Introducción: El primer Pacto fue instituido con la sangre de los animales que se sacrificaban continuamente. Cuando Moisés roció la sangre de los animales sacrificados dijo: “Esta es la sangre del Pacto que Dios os ha mandado... roció también con la sangre el Tabernáculo y todos los vasos del ministerio. Y según la ley, casi todo es purificado con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión”. Hebreos 9:20-22. La sangre de los animales en el Antiguo Testamento tipificaba la Sangre del Señor Jesucristo derramada en la cruz del Calvario, esta es la Sangre del Nuevo Pacto. La Biblia dice que el Señor Jesucristo resucitado, entró en el cielo mismo, para presentarse ahora por nosotros ante Dios… “se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado”. Hebreos 9:26.

 

I. LA SANGRE DE LOS ANIMALES EN EL ANTIGUO PACTO.

La sangre de los toros y machos cabríos que los sacerdotes ofrecieron en el Antiguo Pacto, solo limpiaba la carne.

1. La sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra eran rociadas a los impuros. Hebreos 9:13.

2. Esta sangre santificaba para la purificación de la carne. Hebreos 9:13.

 

II. LA SANGRE DE CRISTO LIMPIA LA CONCIENCIA DEL HOMBRE Hebreos 9:14.

La Sangre de Cristo limpia nuestras conciencias de obras muertas, para que podamos estar libres de la condenación en la presencia del Dios vivo.

1. El Señor Jesucristo se presentó ante el Padre, con Su propia Sangre.

2. El Padre aceptó la Sangre de Su Hijo como la ofrenda de la expiación por el pecado de todo aquel que cree en Él. Efesios 5:2.

 

III. REMISIÓN, PERDÓN Y EXPIACIÓN.

En el primer pacto, la sangre de los animales que se ofrecía el día de la expiación alcanzaba para cubrir los pecados del pueblo, eso era lo más que podía obtener una persona que vivía bajo el Antiguo Pacto. En el primer Pacto los pecados eran cubiertos, pero bajo el Nuevo Pacto, nuestros pecados son remitidos por la Sangre de Jesucristo. Hebreos 9:24-28.

1. REMISIÓN” esta palabra Significa destruir, como si nunca hubiera existido. Como cuando un ejercito esta en desbandada, queda remitido… deja de ser. Cuando Dios remite nuestros pecados, quedan destruidos o aniquilados como si nunca hubieran sido.

a. La palabra remisión sólo se usa en conexión con el Nuevo Nacimiento. Cuando aceptamos al Señor Jesucristo como nuestro Salvador personal, recibimos perdón de nuestros pecados.

b. Al confesar a Jesús como nuestro Señor, todo pecado cometido queda borrado. Efesios 1:7 Con el Nuevo Nacimiento, todo lo que alguna vez fuimos deja de ser. 2 Corintios 5:17.

c. Por la fe en la sangre de Cristo nuestros pecados son remitidos.

2. PERDÓN” En el Nuevo Pacto perdón es una palabra de parentesco. Cuando el pecador acepta a Cristo como Salvador, el espíritu humano es recreado, sus pecados le son remitidos, pero por la ignorancia de esta verdad, el creyente siempre estará consciente de pecado.

a. Por el parentesco como hijos de Dios, y el ministerio de Jesús a la diestra del Padre, tenemos perdón de cualquier pecado cometido.

b. Cuando un hijo de Dios comete pecado, quebranta su comunión con el Padre. Él no quebranta su parentesco. Únicamente rompe el compañerismo, en la misma forma en que el esposo y la esposa lo hacen al decirse palabras hirientes. Tal cosa destruye la armonía del hogar, pero puede restaurarse pidiendo perdón. Estamos hechos de tal manera que podemos perdonar las ofensas de los que nos maldicen.

c. Lo mismo sucede con el cristiano y el Padre Celestial. En el momento que peca se quebranta el compañerismo con el Padre. Pero si confesamos nuestros pecados, “El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad… si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el Justo”. 1 Juan 1:8-9; 2:1-2.

3. “EXPIACIÓN” El Primer Pacto tenía una ley, el sacerdocio, sacrificios y ordenanzas. Cuando se violaba la Ley al sacerdote se le ordenaba hacer una expiación, o cubrimiento, para ellos.

a. Los israelitas no tenían vida eterna. La vida Eterna vino hasta cuando Jesús nos redimió. Juan 10:10 Recibir la vida eterna es la más grande experiencia de un ser humano.

b. Lo que ocurría en día de la Expiación:

- El sumo sacerdote llevaba la sangre de un animal inocente dentro del lugar santísimo y la esparcía sobre el propiciatorio que cubre la ley violada. Ahora Israel es cubierto por la sangre durante un año. Levíticos 17:11 nos dice que la sangre se ha dado, como una cubierta, o expiación, a causa de la vida que esta en ella.

- La víctima expiatoria. Aarón colocaba los pecados de Israel sobre la cabeza de la victima, la cual era conducida hacia el desierto para ser devorada por las fieras.

4. Cristo se identificó con la naturaleza pecaminosa de la humanidad, Él fue hecho pecado por nosotros, tomó nuestro lugar como nuestro sustituto con el fin de justificarnos ante Dios. 2 Cor. 5:21.

Conclusión: Lo que se interponía entre el hombre y Dios era la transgresión de Adán, pero el Señor Jesucristo nos arregló el problema del pecado a través de su sacrificio, para que Dios pudiera legalmente remitir todo lo que habíamos hecho, dándonos Vida Eterna y haciéndonos una Nueva Creación.

LA MÁXIMA

“El silencio es el elemento donde las grandes cosas se forjan” TOMAS CARLYLE.

 

 

LA CONFESIÓN DIARIA

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Con tremendas cosas me responderá Dios. Este es un buen día. SOY BENDECIDO.

 

DESCARGAS

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LECTURAS DIARIAS

Lunes

1 Timoteo 1

Martes

1 Timoteo 2

Miércoles

1 Timoteo 3

Jueves

1 Timoteo 4

Viernes

1 Timoteo 5

Sábado

1 Timoteo 6

Domingo

2 Timoteo 1

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Domingo: 7:00 am y 9:00 am Escuela Dominical. 4:00 Reunión de Oración.

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